¿Cómo cuidar nuestras rodillas a la hora de practicar un deporte?

 ¡Cuida tus rodillas!


Con el paso del tiempo, una cierta cantidad de desgaste en tus articulaciones es inevitable. Pero no tiene que afectar la forma en que tus rodillas funcionan y se mueven, o cómo las sientes. Si experimentas una sensación de chasquido o crujido en la articulación cuando caminas, te doblas o das un paso grande al frente, pero no hay dolor ni hinchazón, no necesitas preocuparte por eso. Los problemas en la rodilla pueden limitar seriamente la capacidad funcional de quien los padece, ya que esta articulación permite al cuerpo alzarse, caminar, correr, agacharse, saltar o girarse.

Sigue los siguientes pasos para proteger tus rodillas

  • Mantén un peso saludable

Llevar exceso de peso ejerce mucha presión sobre las rodillas. Por cada libra de exceso de peso que pierdas, evitarás que tus rodillas tengan que cargar con cuatro libras de fuerza adicional.

  • Mantente en movimiento

La actividad física constante ayuda a mantener la función articular, incluida la fuerza y el alcance de movimiento en las rodillas. Si bien se creía que las actividades de alto impacto como correr eran malas para las rodillas, la evidencia más reciente muestra que eso no es necesariamente cierto. También es aconsejable combinar tus rutinas de ejercicios de manera que si corres tres veces a la semana, hagas algo de bajo impacto, como montar en bicicleta, Pilates, nadar o usar la máquina elíptica en los días intermedios.

 

  • Fortalece los músculos que sostienen las rodillas


Desarrollar músculos fuertes en el muslo, especialmente los cuádriceps, los isquiotibiales y los abductores, mejora el alcance de movimiento, protege el cartílago de la rodilla y reduce el estrés que le pones a la rodilla. Acostúmbrate a hacer sentadillas y zancadas dos veces por semana, asegurándote de que tus rodillas se mantengan por encima de tus pies y no se extiendan al frente de los dedos de los pies. 

  • Perfecciona tu postura

 Esto es problemático porque la mala postura cambia el centro de gravedad del cuerpo, y ejerce una presión adicional sobre las rodillas y las caderas. Por lo tanto, asegúrate de mantenerte erguido, con la cabeza alineada con los hombros, los hombros directamente sobre las caderas, las caderas alineadas con las rodillas y las rodillas alineadas con los pies. 

  •  Elige los zapatos correctos

Usar zapatos cómodos y con soporte ayuda a promover la alineación adecuada de las articulaciones en las extremidades inferiores cuando te mueves. Para hacer ejercicio, elige zapatos que se adapten a tu actividad, por ejemplo, zapatos para correr, y que sean apropiados para tu forma de andar y tu pie. 

Comentarios

Publicar un comentario